Cejuego denuncia ante Consumo que la ONCE y Loterías permiten jugar a menores y autoprohibidos
La patronal del juego privado, Cejuego, ha denunciado ante el Ministerio de Consumo que la ONCE y Loterías permiten jugar a menores y a personas inscritas en los registros de autoprohibición. La acusación la formuló su director general, Alejandro Landaluce, en una entrevista publicada por elEconomista el 21 de octubre de 2026.
Según Landaluce, ambos operadores se benefician de una regulación más permisiva que la aplicada a las empresas privadas y no cumplen los controles de acceso destinados a proteger a los colectivos vulnerables. La patronal reclama que las mismas reglas rijan para operadores públicos y privados, con especial atención a la publicidad.

Qué denuncia Cejuego sobre los controles de acceso
El núcleo de la queja está en los controles de acceso. «Al contrario que nosotros, sabemos que desde la ONCE con el rasca, pero también en Loterías, se está permitiendo jugar a menores y a personas inscritas en los registros de autoprohibición», afirmó Landaluce.
El director general explicó que ha mantenido varias reuniones con la Dirección General de Ordenación del Juego para trasladar esta situación. Sostiene además que «se están dando incluso determinados casos en los que se permite jugar a personas con problemas de ludopatía, que se han inscrito en el registro de autoprohibidos».
La patronal añade otro elemento: según Landaluce, «ha habido hasta denuncias de personas que, pese a no poder jugar, han ganado premios y después no se les ha pagado». Con ese ejemplo cuestiona que los controles se apliquen de forma distinta según quién sea el operador.
Las informaciones consultadas no recogen una respuesta de la ONCE ni de Loterías a estas acusaciones concretas.
La publicidad, origen de la desigualdad según la patronal
Cejuego vincula estas críticas a una queja más amplia sobre el trato regulatorio. «Puesto que la actividad es la misma, no tiene ningún sentido que algunos tengan una regulación y otros otra», sostiene Landaluce.
El origen del conflicto está en el Real Decreto aprobado en 2020 para regular las comunicaciones comerciales del sector. Esa norma limitó los anuncios de apuestas y juego online en televisión y radio a la franja entre la una y las cinco de la madrugada. También prohibió los bonos y promociones de captación de nuevos clientes y el patrocinio de camisetas y equipaciones deportivas por parte de las casas de apuestas.
Para la patronal, ese marco ha creado una desigualdad competitiva, porque Loterías y la ONCE mantienen una importante presencia publicitaria. «Nosotros no pedimos quedar al margen de las obligaciones de protección al consumidor, sino que las reglas se apliquen con criterios equivalentes a todos los operadores, tanto públicos como privados», declaró su director general.
«Nosotros no queremos privilegios, pero no entendemos que se aprueben restricciones solo para unos y para otros no», resumió.
Cuota de mercado y avance del juego ilegal
La disputa tiene un trasfondo económico. Según los datos citados por elEconomista, el mercado del juego en España cerró el último ejercicio con unos ingresos brutos (GGR) de 8.080 millones de euros, un 0,35% menos que el año anterior, y Loterías y la ONCE concentraron el 64% de ese total.
Landaluce advierte también de que las restricciones al juego legal «pueden terminar favoreciendo la expansión del mercado clandestino». Para respaldarlo cita el último informe de la Asociación Española de Juego Digital (JDigital), que sitúa los ingresos de los operadores ilegales en más de 230 millones de euros en España, el equivalente al 16% del valor del mercado regulado. El mismo estudio indica que el 47,5% de quienes afirman jugar de forma legal reconoce haber accedido a dominios distintos de los.es, que son los únicos legales.
La tabla siguiente recoge los ingresos de los dos operadores señalados por la patronal, con las cifras publicadas por elEconomista.



