El Tribunal de Cuentas da por incumplida la petición de explicar 3.539 millones en premios no repartidos de Loterías
El Pleno del Tribunal de Cuentas aprobó el 29 de octubre de 2026 un informe de seguimiento sobre la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) que califica como no cumplida una petición del Congreso. La Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas había solicitado a la empresa pública que detallara el destino de 3.539 millones de euros en premios no repartidos, cifra vinculada a la fiscalización de su sistema de control de premios del ejercicio 2022.
Según el nuevo informe, SELAE reconoció que no remitió ninguna contestación a esa comisión parlamentaria. La sociedad alega que desconoce cómo se obtuvo el importe y discute el propio término empleado.

Qué pidió el Congreso a Loterías
La Comisión Mixta adoptó su resolución en la sesión del 8 de mayo de 2025, a la vista del informe de fiscalización sobre la gestión de premios de SELAE correspondiente al ejercicio 2022. El acuerdo se publicó en el BOE el 15 de julio de 2025.
Entre sus puntos figuraba uno muy concreto: solicitar a Loterías y Apuestas del Estado que detallara el destino dado a los 3.539 millones de euros de premios no repartidos. La misma resolución pedía medidas para que las entidades financieras obtuvieran y remitieran la documentación identificativa de quienes cobran los premios.
Casi año y medio después, esa respuesta no ha llegado al Congreso.
Los argumentos de SELAE ante el Tribunal
En sus alegaciones, recogidas en el informe de seguimiento, SELAE sostiene que desconoce la metodología empleada para obtener la cifra de 3.539 millones. Añade que del informe de fiscalización de 2022 no se desprende información que permita identificar, reconstruir o verificar la composición de ese importe agregado.
La sociedad también rechaza la terminología. A su juicio, la expresión «premios no repartidos» carece de una definición jurídica o contable en la normativa de los juegos que gestiona, y lo preciso sería hablar de premios no cobrados o no reclamados.
Esa distinción remite al plazo de caducidad: con carácter general, el derecho al cobro caduca a los tres meses contados desde el día siguiente al sorteo o evento. Según SELAE, transcurrido ese plazo el importe revierte al Tesoro y se registra en la cuenta de pérdidas y ganancias dentro de «Otros ingresos de explotación». Por ese motivo, la empresa califica la recomendación como de imposible cumplimiento.
Por qué el Tribunal no acepta la explicación
El Tribunal de Cuentas no da por atendida la petición parlamentaria. Su objeción no se centra en la cifra, sino en la falta de respuesta: aunque SELAE no pudiera identificar el origen del importe, debía haber trasladado esa explicación a la Comisión Mixta, algo que no hizo.
El órgano fiscalizador considera además que las alegaciones no resuelven la solicitud, que también buscaba conocer cómo se tramitan esos importes y con qué criterios se contabilizan.
La conclusión, por tanto, señala un incumplimiento en la rendición de cuentas ante el Congreso. El informe no establece que los 3.539 millones hayan desaparecido ni que correspondan a un saldo verificado de premios sin cobrar, de modo que el destino de esa cantidad sigue pendiente de aclaración.



